placentero

Además de ser algo placentero, dormir bien le brinda muchos beneficios a nuestro organismo, pues es un aspecto clave para que podamos gozar de buena salud. Sin este momento de descanso adecuado, donde el cuerpo se recupera, es muy posible que uno se enferme.
 
Hay muchas personas que no necesitan dormir tantas horas, como los adultos que duermen entre 6 u 8 hora, que habitualmente es el tiempo normal y adecuado para recuperar energías. Es importante prestarle atención a este momento, dado que de esta manera nuestro cerebro puede funcionar correctamente.

Entonces cuando pensamos en que no hay nada más placentero que un buen descanso, se nos viene a la cabeza contar con una cama bien armada, acolchada y dispuesta para sostenernos durante nuestro reposo.
 
Aquí veremos dos elementos fundamentales que debemos elegir con atención, dado que no solo acompañarán nuestro descanso, sino también cuidarán la salud de nuestro cuerpo.
 
La elección de un buen colchón es una decisión muy personal y son muchos los aspectos que se deben tener presente cuando tienes que elegir el mejor.

Podemos encontrar colchones de diversos materiales y las características de este material influyen en cómo se adaptan, su firmeza, durabilidad, temperatura, etc.

En el mercado podemos encontrar diversos tipos de colchones para un descanso placentero:

Colchón box. Ofrece estabilidad y firmeza, ya que por su tecnología avanzada, permite que se pueda adaptar a las diversas exigencias y formas de los cuerpos. Brinda un mayor confort y soporte a la espalda, además de tener resistencia y durabilidad. Hay dos tipos, el colchón spring y cholcón americano.

Colchón ergonómico. Es aquel que se adapta a la anatomía de cada persona, están fabricados con esa intención cuidar nuestras formas, curvaturas, peso y estructura ósea. Por ello, permite un mejor descanso y alivia el stress muscular, porque da soporte a nuestra postura.
 
Colchones ortopédicos. Se adaptan a las formas corporales y tienen un alto nivel de flexibilidad. Posee resortes, lo que permite que los puntos de presión, al momento del descanso se distribuyan de una manera óptima. Son de alta densidad, por lo que son más firmes y duros.

Imagen: Internet

¿Qué tener en cuenta para elegir el mejor colchón?

Antes de elegir, es necesario conocer cuáles son nuestras necesidades y lo que estamos buscando para colaborar con nuestro descanso. Así que para elegir colchones debes tener en cuenta lo siguiente:

Tamaño. La longitud depende de tu altura y el grosor, generalmente no debe ser menor a 15 cm, para garantizar un buen descanso. Y el ancho, depende del espacio de tu cuarto y de si dormirán una o dos personas en él.

Material. Los hay de material sintético como naturales. Podremos encontrar los muelles ensacados, que ofrecen una mejor ventilación, de látex, es un material natural para camas articuladas o personas inquietas o de visco elástica, que son más mullidos y adaptables. 

Firmeza. Esto dependerá de la postura que adoptes al dormir y del peso.

¿Qué más hay que tener en cuenta para lograr un buen descanso?

La respuesta es la almohada, sin duda alguna. Puedes ser de aquellas personas que elijan dormir con varias almohadas, las cuales pueden ser altas, duras, finas o puedes abrazarlas e incluso también hay personas que duermen sin ellas.

Para elegir la que más te conviene, siempre es bueno tener presente que una buena almohada previene lesiones en las cervicales, ya que una mala postura al dormir, puede generar inconvenientes en los hombros, la cabeza y la columna.

Entre las mejores que puedes encontrar, están las almohadas viscoelásticas o las ortopédicas. Las primeras, por su material son beneficiosas para la salud, ya que tiene propiedades que alivian la presión del cuerpo. Las segundas están diseñadas para responder una necesidad muy específica, ya que su forma reduce la tensión y presión que sostienen las cervicales y hombros.

¿Cuál sería la mejor?

Lo primero que debes ver para elegir la mejor almohada es de qué manera duermes. Si es boca arriba, elegir una de dureza media y que sea de una longitud superior al ancho de hombros. Y si es boca abajo, elegir aquella de poca consistencia y grosor.

Lo segundo que debes ver es qué tipo de colchón tienes, entonces la mejor opción es probarla en él y en la postura que sueles dormir. Esto para verificar que columna, cuello y cabeza estén bien alineados.

Lo tercero que debes tener en cuenta es que sea una almohada individual, ya que es muy personal y de uso exclusivo para ti y la forma de tu cuerpo.

Lo cuarto que debes elegir es la forma, que puede ser ergonómica o tradicional. El material también es importante, puede ser de plumón o pluma, de látex, de fibra sintética o de espuma. Esto determinará su durabilidad.

Ahora solo resta que puedas seguir estos consejos y probar los diferentes colchones y almohadas que ofrece el mercado.